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«Real historia de indios», por Raúl Coronel

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Todos a la vez en el territorio indio. A la rebatiña los recursos naturales.

En el último cuarto del Siglo XIX los Ejércitos de Línea, batieron todo el territorio indio y después de 11 expediciones militares despojaron a los pueblos originarios de sus tierras, prepararon el advenimiento de empresas extranjeras para explotar los recursos naturales.

Dr. Raúl Osvaldo Coronel
Abogado Mat.764 STJ Chaco
Especialista en Evaluaciones Ambientales

A su estilo militar los despedimos de la historia del Chaco: “saludo uno, saludo dos”, no lo hagan con la mano hacia adelante, la tienen sucia con sangre por haber matado indios. Con dos dedos si, señalando la corona británica pintada en sus gorras. Sus servicios no fueron patrióticos, por el contrario lo hicieron para ingleses, franceses, alemanes y españoles. No hicieron Chaco, ya estaba hecho, sólo hicieron sus riquezas de él.

 

Una triste historia para nosotros pero de un redito extraordinario para ellos en connivencia con el gobierno de turno. El inicio: 37 cajas de hierro partieron del puerto de Liverpool el 10 de marzo 1874 embarcadas en el buque Gassendi con destino a Santa Fe. Traían £180.187 libras esterlinas por el empréstito (préstamo) de la firma Murrieta & Cia., al gobierno provincial, con el objetivo de conformar el capital inicial del Banco de Santa Fe.

El crédito se aprobó el 22 de junio 1872, era apoderado del prestamista el abogado Lucas González, eje principal del cobro de la deuda impaga que a julio de 1881 era de 110.873 libras esterlinas y 3 chelines. Todo este proceso caerá en manos de letrados rápidos (no en saltos en largo o carreras pedestres precisamente), sin escrúpulos Don Lucas ejerció la defensa de intereses contrapuestos, también fue representante del Estado santafesino para vender  otras tierras en Europa para saldar la deuda, pero elegantemente se las vendió a su otro mandante, Murrieta y Cía.

 

Fue un préstamo impago y por el incumplimiento el Lucas sugirió se saldara con tierras fiscales, así fue que se regalaron 668 leguas cuadradas (1.600.000 has) a Murrieta y Cia., un arreglo que se aprobó por Ley Provincial del 5 de octubre de 1880.

 

En la práctica la defensa de intereses contrapuestos de juzgaría en derecho como una sanción disciplinaria, puede concluir con suspensión temporal de la matrícula del abogado etc., siempre que no haya perjuicios para algunas de la partes claro está, aunque en el caso de marras dirían los letrados lo hubo, pero no se hubiera juzgado tampoco como un delito por una cuestión de letra, siendo una estafa, se hubiera argüido que era una estufa.    ,

 

Al estar en el negociado tierras públicas, la transferencia debía formalizarse por Escritura Pública, que la debía firmar el abogado Juan Bautista Alberdi por el gobierno, no lo pudo hacer por problemas de salud (la vieja treta). Lo reemplazó un inglés Federico Woodgate que Junto a Lucas González, sellaron la entrega del Chaco santafesino en una extensión de 1.804.563 hectáreas. El gobierno de Santa Fe debía cobrar 1.002.594 pesos por la venta (se le puso precio), pero devolvió en juicios reivindicatorios la suma de 3.212.190 pesos. (Fuente Gastón Gori). O sea….

 

Muchas de las tierras cedidas eran de la Gobernación del Chaco cuyos límites a 1884 eran: Al E los Ríos Paraguay y Paraná desde la desembocadura del Río Bermejo en el Río Paraguay, hasta la boca del Arroyo del Rey en Santa Fe en el Río Paraná. Por el Sur y Oeste las siguientes líneas: El arroyo del Rey hasta el Paralelo 28º 15’, desde ahí partiendo de San Miguel sobre el Salado, pase por Otumpa, hasta encontrar ese paralelo. Por el N partiendo de las Barrancas sobre el Salado, pase por la intersección de la línea rumbo S, del Fuerte Belgrano con el Río Bermejo.

 

En poder de las tierras Murrieta creó de inmediato en Londres de la empresa de colonización y venta “Santa Fe Land Company”, coincidía con la construcción del ferrocarril a las colonias. Muy favorable a sus intereses porque valorizaban sus tierras al ponerlas en comunicación con el puerto de Santa Fe. No deja de ser revelador que el negociado de las tierras precediera a un año de la creación del ferrocarril, que la Santa Fe Land Co. se constituyera en 1884, a su vez un año antes de autorizarse la construcción del ramal de Santa Fe a Reconquista.

 

Es decir que la Santa Fe Land Company se conformó cuando ya estaba programando en la provincia el tendido de las vías férreas que unirían el puerto de Santa Fe con el noroeste y norte de la provincia hasta el Chaco. No caben dudas que sus actividades estaban encaminadas a la explotación del bosque de quebracho colorado en forma de rollizo, (el tronco del quebracho, ya limpio de su corteza) y llevarlo a las fábricas de tanino europeas. Por esos años competían los exportadores Harteneck & Cía. y Portalis & Cía., materia prima para Alemania y Francia.

 

Otros de los hechos trascendentes en connivencia con el gobierno es la simultaneidad en sancionar leyes que exoneraban del pago de impuestos a la industria del tanino. Favoreció la instalación de fábricas de extracto de quebracho o sea la conversión del rollizo en aserrín y luego en tanino o melaza oscura para el curtido. Hoy le dicen “promoción industrial” y se beneficia a la maquinaria pesada, entiéndase topadoras para la deforestación las que no se registran y no pagan impuestos provinciales. Otras veces capacitan oficialmente en el manejo de motosierras o facilitan créditos para la compra de esa maquinaria.

 

El Ferrocarril Santa Fe sirvió a la zona de producción más heterogénea del centro y norte de la Provincia de Santa Fe y sur del Territorio Nacional del Chaco. Fue la empresa más antigua del país y comenzó a operar en 1889, tomando en explotación la red ferroviaria provincial que había sido creada por ley provincial de 1882. La construcción se encomendó a la firma británica John Meiggs & Son y la explotación quedó a cargo de la Provincia.

 

Los fondos necesarios para las obras ferroviarias se obtuvieron con un préstamo de la casa bancaria británica Murrieta & Co. Pero las deudas contraídas jaquearon a la Provincia de Santa Fe, superaron su capacidad financiera y así como antes se habían regalado las tierras que garantizaban la deuda provincial, ahora es el turno del ferrocarril.

 

Lo curioso es que la concesionaria fuera una firma no vinculada a Murrieta y abiertamente competidora de John Meiggs & Son. La Fives Lille et Compagnie, constructora de maquinaria y material ferroviario. El contrato se firmó el 19 de agosto de 1888 y le otorgaba el arriendo de todas las líneas de la red provincial durante  55 años.

 

La Fives Lille transfirió esta concesión a una nueva empresa denominada primero Compagnie Française des Chemins de Fer Argentins y luego Compagnie Française des Chemins de Fer de la Province de Santa Fe, que comenzó su explotación en 1889, sencillamente Ferrocarril Francés. Le sirvió para transportar el quebracho en rollizo o el extracto de tanino hasta los puertos de Santa Fe o el Piracuá (cueva del pescado) en Florencia SF.

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